LA FORMULACION DE PRINCIPIOS GENERALES: REGLAS, DEFINICIONES Y MÁXIMAS

Entre los principios jurídicos que elaboran los juristas en torno a la casuística se distinguen los que son distinciones sobre el caso concreto (que no tiene valor fuera de él) y las formulaciones abstractas de principios, máximas y reglas.
La tendencia a formular principios generales, que se atribuye especialmente a la llamada “jurisprudencia  de  las  reglas de  la época  republicana, tiene una  función subordinada a las decisiones casuísticas en los juristas clásicos.
En relación con el grado de abstracción de los casos o supuestos, para los que nacen, pueden distinguirse las siguientes formulaciones de principios generales:
-     Decisiones generales, que consisten en ideas abreviadas  resumidas (causae
coniectio) de un grupo o serie de casos semejantes. Sobre las decisiones de estos casos se deducen o abstraen determinadas ideas o conclusiones.
-     Máximas    jurisprudenciales    reiteradas    en                 las    obras                de                los    juristas    y tradicionalmente admitidas.
-     Reglas en el sentido  técnico (regulae iuris) de alcance general y de objetivo limitado a la explicación del derecho, destinadas a facilitar la práctica de los tribunales o a la enseñanza. Sin embargo los juristas se oponen a una aplicación generalizada.
-     Definiciones entendidas en un sentido general como formulaciones de principios jurídicos, o en un sentido lógico como “noción o explicación de una palabra o una  cosa”.  Los  juristas  romanos  utilizan las  definiciones en  función  de  la solución del caso concreto o de la interpretación de los técnicos de la ley o del edicto  o  también      de  un  acto  negocial. Sin  embargo  algunos  juristas  las consideran peligrosas ya que por su generalidad o su excesiva brevedad puede ser atacada por la defensa de la causa o supuesto que la motiva.