LOS SISTEMAS ELECTORALES

1. CIRCUNSCRIPCION Y LISTA.






El primer problema de unas elecciones democráticas es la distribución del territorio para la fijación de las denominadas circunscripciones electorales, es decir, parte del territorio del estado en el que los electores van a elegir uno o varios representantes políticos.



Hay que distinguir entre circunscripciones uninominales en las que los electores eligen un solo representante y plurinominales en las que se eligen varios representantes.

En las circunscripciones plurinominales el voto consiste en la elaboración por parte del lector de una lista de nombre o en su simple adhesión a una lista ya confeccionada lo que lleva a distinguir las llamadas listas abiertas y cerradas.



En las listas abiertas el elector puede confeccionar su propia candidatura elaborando una lista con los nombres de los candidatos elegidos aunque pertenezcan a candidaturas o partidos políticos distintos.

En las listas cerradas el elector ha de adherirse globalmente a alguna de las candidaturas ofertadas. Aquí el elector no tiene la posibilidad de elaborar su propia lista tiene que optar por algunas de las ya elaboradas previamente que en el caso de España lo han sido con carácter general por los distintos partidos políticos. En nuestro país las elecciones al Congreso de los diputados, concejales y a las asambleas autonómicas es mediante el sistema de listas cerradas.

La elección al Senado es mediante listas abiertas. El sistema de listas abiertas tiene la ventaja de potenciar la libertad al elector personalizando al máximo el proceso electoral. El elector elige personas más que ideologías o partidos políticos pero la desventaja es que dificulta enormemente la articulación del parlamento en grupos parlamentarios coherentes y homogéneos imprescindibles para el funcionamiento y desarrollo de los trabajos de las cámaras y sobre todo para el apoyo al gobierno, necesario en todo régimen parlamentario.

Desde esta perspectiva es muy difícil encontrase listas abiertas puras sin olvidar la importante función de los partidos políticos en los sistemas democráticos.



Dentro de las listas cerradas podemos distinguir entre:



 Bloqueadas: cuando el elector no solo tiene que sumarse o adherirse a una de las candidaturas ofertadas sino que además no puede introducir ninguna modificación en lo que se refiere a los nombres o al orden en el que aparecen en la lista.

 No bloqueadas: cuando el elector puede introducir modificaciones en las mismas bien mediante la suspensión de candidatos o bien mediante la alteración del orden de los mismos. En este 2º supuesto el escrutinio o recuento de votos se complica o duplica y es doble. Primero hay que determinar el número de votos de cada lista y luego dentro de esa lista los nombres menos tachados, menos alterados, etc.

Así, con este sistema de listas bloqueadas se potencia y beneficia a los partidos políticos y dentro de ellas a sus directivos o comités ejecutivos, que son los que confeccionan las listas.

Las listas cerradas y no bloqueadas permiten compaginar el respeto a la homogeneidad de los partidos políticos con la libertad del elector para personalizar esas elecciones.





2. SISTEMA MAYORITARIO.



En él, todos los escaños de una determinada circunscripción electoral se otorgan a la lista que mayor número de votos haya obtenido, sea lista o sea un individuo independiente.

Suele ir acompañado a circunscripciones uninominales en las que se elige a un solo candidato. De esta forma una circunscripción uninominal va siempre unida al sistema mayoritario, pero no al revés. El sistema mayoritario puede aplicarse tanto en circunscripciones uninominales como plurinominales.



El sistema mayoritario puede ser simple o a una vuelta, o compuesto a dos vueltas o Bollotege. El modelo simple es el británico, que además es un sistema de circunscripción uninominal. Gran Bretaña se divide en tantas circunscripciones electorales como representantes hay en la cámara de los comunes. El mayor problema de estos casos es la división del territorio en esas circunscripciones.

Como es evidente, para esa división no se puede acudir a ningún factor de carácter externo (histórico, regional, comercial), se acude a la técnica del pastel, es decir, se divide el territorio en tantas porciones iguales como representantes. En cada distrito se elige un representante que será el que mayor número de votos haya obtenido. Los candidatos son personas individuales apoyadas por un determinado partido político.

Los puntos negativos de este sistema son la gran perdida de votos y la marginación total de los partidos minoritarios.



Esto es más acusado cuando se realiza en circunscripciones plurinominales. Tal es el caso de la elección para presidente de los EEUU. Cada estado de la unión elige tantos compromisarios como miembros tenga en el Congreso. Mientras que vienen determinados por la suma de los que son elegidos para la cámara de representantes y del Senado. Ejem: California elige 53 compromisarios (2 por el número de senadores y 51 por el número de representantes). Cada compromisario que obtenga el mayor número de votos en los tickets se queda con todos los números de representantes del estado en cuestión.

Los compromisarios elegidos por cada estado serán los que elijan al presidente de los EEUU, en virtud del número total que representan. De esta forma, la perdida de votos y la marginación de las minorías es aun mayor que en el sistema británico.



El sistema mayoritario francés se caracteriza porque es de dos vueltas. Este sistema llamado Gallotage, exige que el candidato o candidatos obtengan en la primera vuelta mayoría absoluta para ser elegido, es decir, la mitad mas uno del voto de los electores, si esto se produce se dará una segunda vuelta con las dos candidaturas que hayan obtenido mayor numero de votos en la primera.

Con este sistema se pretende que la pérdida de votos sea inferior al 50% ya que el candidato elegido deberá tener más de un 50% de los votos validos emitidos.

A pesar de ello si en la 1ª vuelta ningún candidato ha obtenido mayoría absoluta de votos y son muchos evidentemente en la 2ª vuelta quedan excluidos casi todos los candidatos.

El sistema mayoritario dos vueltas provoca que en la 1ª de ellas se aproxime a un sistema proporcional en la actitud de los partidos políticos, mientras que en la 2ª vuelta el sistema impulsa a la creación de dos bloques políticos enfrentados, dado que los candidatos que no han pasado a esa 2ª vuelta apoyaran a una de los dos que han pasado.



El sistema mayoritario en general presenta una serie de ventajas:



o El mayoritario uninominal conduce siempre a una personalización de las elecciones dado que se produce una relación más directa entre electores y candidatos.

o Otra ventaja de este sistema es que conduce al bipartidismo lo cual puede ser bueno por dos razones: porque va a posibilitar siempre el funcionamiento tranquilo de las instituciones y porque facilita la formación de gobiernos homogéneos y fuertes.



Las desventajas en cambio son obvias:



o Margina a los partidos minoritarios.

o Origina una gran perdida de votos, mayor aun cuando estamos ante sistemas mayoritarios plurinominales.





3. SISTEMA PROPORCIONAL



Implica una distribución de los distintos escaños en proporcion al numero de votos obtendos por cada candidatura electoral, solo puede aplicarse en circunscripciones plurinominales.

El primer problema de este sistema viene en la distribución del territorio en circunscripciones territoriales y en la asignación en cada una de ellas el numero de representantes a elegir.

Para que el sistema proporcional funcione el numero de escaños a repartir debe de ser de 10 o mas, por debajo de esta cifra el sistema no resulta efectivo.

En España la circunscripción electoral para las elecciones al Congreso de los diputados es la provincia, el sistema elegido es el proporcional corregido. Con arreglo a lo dispuesto en la LOREG a cada provincia corresponde un minimo inicial de dos diputados con independencia de su población, ademas cada provincia elegira otra serie de diputados en proporcion a su población. En consecuencia en provincias que elijan 3, 4 o 5 diputados el sistema proporcional no funciona.



















 Sistema proporcional puro.





5 candidatos

Votos validos emitidos: 150.000 / 5 = 30.000



SOBRA



A: 75000 = 2 escaños (x 30.000) 15.000

B: 50.000 = 1 escaño (x 30.000) 20.000 RESTOS

C: 25.000 = 0 escaño (x 30.000) 25.000

D: 4000





El problema del sistema proporcional puro es el reparto de los restos. La mayoría de sistemas electorales han optado por el sistema proporcional rectificando esa proporcionalidad, de hay que los sistema proporcionales lo son en un primer reparto de dos escaños sin perjuicio de que la proporcionalidad no se aplique para el reparto de los restos.

Los sistemas electorales acuden a distintas soluciones para el reparto de esos restos, una de ellas es establecer un mínimo de votos validamente obtenidos para conseguir un diputado. En España se establece para el Congreso que en el reparto de escaños no se tendrán en cuenta las candidaturas que no hayan obtenido más de un 3% de los votos validos emitidos.

En el ejemplo la candidatura D hubiese obtenido 4000 votos no tendría candidato ya que el mínimo es 4500 votos.

En el caso de España la cifra del 3% es no obstante absurda dado que salvo Madrid o Barcelona en ninguna provincia se puede llegar al parlamento con un 3% de los votos.



 Sistema proporcional corregido.



Otro mecanismo de rectificar la proporcionalidad es los llamados sistemas proporcionales corregidos que intentan fortalecer a los partidos mayoritarios en el reparto de restos. La forma de obtener la perdida mínima de votos seria acumular en todo el territorio nacional el número de votos restantes y el número de votos sobrantes. Desde un punto de vista teórico es inviable porque se diluye la representación territorial y desde un punto de vista practico porque en España nunca lo aceptarían las minoriza nacionalistas porque solo tienen representación en unas determinadas circunscripciones y no en todo el territorio nacional. De hay que los mecanismos mas usuales es atribuir los restos a los partidos mayoritarios fortaleciendo su posición.

Ejem: se atribuiría los escaños sobrantes a las candidaturas con restos mayores por lo que serian la candidatura B y C.

En la práctica los restos se atribuyen a las mayorías. En España para las elecciones al Congreso, municipios y autonomías se acude al sistema proporcional corregido por aplicación de la llamada ley D’Hont (Art. 163.c de la LOREG).









Ley D’Hont



1 2 3 4

A 168.000 84.000 56.000 42.000

B 104.000 52.000 34.666 26.000

C 72.000 36.000 24.000 18.000

D 64.000 32.000 21.333 16.000

4 escaños

4 partidos

Votos emitidos validos = 480.000

A = 160.000

B = 104.000

C = 72.000

D = 64.000

Otras = - 3%



- A = 2 escaños

- B = 1 escaño

- C = 1 escaño



Se atribuyen los escaños a los cocientes mayores en descendiente.





Cuando dos cocientes coincidan el escaño se atribuye a la candidatura con mayor número total de votos, si hubiera dos candidaturas con mismo número de votos el primer empate por sorteo y el segundo de forma alternativa.